Emergencia ambiental en Cundinamarca: Incendios forestales devoran miles de hectáreas tras prolongada sequía
Cundinamarca enfrenta una de sus peores contingencias ambientales en los últimos años. Un frente de sequía extremo, sumado a las altas temperaturas y fuertes ráfagas de viento, ha desencadenado una ola de incendios de cobertura vegetal que afecta a decenas de municipios del departamento.
Un balance devastador en el departamento
Según los consolidados de la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca (UAEGRD), entre enero y septiembre de 2026 se han registrado 828 incendios forestales en aproximadamente 75 municipios, dejando un saldo superior a 3.140 hectáreas destruidas.
El mes de agosto concentró el impacto más severo de la temporada, acumulando más del 80% del área total quemada en el año. Sin embargo, la presión no cede en septiembre, donde provincias como Gualivá, Rionegro, Tequendama, Soacha y Magdalena Centro reportan brotes contantes. Municipios como La Palma, San Juan de Rioseco, Viotá, Soacha y La Vega permanecen en máxima alerta por conatos recurrentes.
Capacidad de respuesta y frente de contención
Los esfuerzos para mitigar las conflagraciones han requerido un despliegue sin precedentes de los organismos de socorro:
- Fuerza en terreno: Más de 2.900 voluntarios e integrantes de los 84 cuerpos de bomberos del departamento, la Defensa Civil y la Cruz Roja lideran la atención terrestre.
- Apoyo aéreo: Operaciones coordinadas entre la Gobernación y la Fuerza Aérea han empleado helicópteros equipados con el sistema Bambi Bucket, realizando decenas de descargas de agua en zonas de difícil acceso como las laderas de La Vega y Villeta.
- Planes de contingencia: Más de 105 municipios han activado sus protocolos de gestión del riesgo, mientras que la Gobernación instó a los municipios pendientes a formalizar sus convenios bomberiles para no interrumpir las operaciones.
El riesgo inminente: Desabastecimiento hídrico
Más allá de la pérdida de vegetación y fauna silvestre, las autoridades advierten sobre el fuerte impacto en las cuencas e hídricas locales. La sequía proyectada por el fenómeno de El Niño reduce paulatinamente el nivel de las fuentes de abastecimiento urbano y rural. Para contener un posible desabastecimiento, Empresas Públicas de Cundinamarca y los cuerpos de socorro mantienen operativos 26 carrotanques para distribuir agua potable a las comunidades más vulnerables.
Recomendaciones a la ciudadanía
La gestión del riesgo reitera la importancia de la prevención comunitaria para frenar la propagación de nuevos focos:
- Cero quemas: Evitar fogatas, quemas agrícolas o de basura, que causan la inmensa mayoría de las emergencias.
- Uso responsable del agua: Priorizar el consumo humano y ganadero, evitando el desperdicio en lavado de vehículos o fachadas.
- Reporte inmediato: Ante cualquier columna de humo, comunicarse de inmediato con la línea 123 o las estaciones de bomberos locales.