Entre montañas, café, niños corriendo y conversaciones que terminan convirtiéndose en fotografías, encontramos a Maca y Leo, esposos y fotógrafos detrás de Color Social Photography.
Su historia está ligada a la fotografía de bodas y a una manera muy particular de contar historias: sin dirigir cada movimiento, sin sonrisas obligadas y tratando de intervenir lo menos posible en aquello que está sucediendo frente a sus cámaras.
Con los años llevaron esa experiencia a las familias, los niños y la maternidad. Hoy trabajan desde un spot privado en medio de las montañas de la Sabana de Bogotá, un lugar en el que cambiaron las paredes de un estudio por naturaleza, caminos, cielos abiertos y la luz cambiante de Cundinamarca.
Fuimos a conocerlos y a entender por qué tantas familias están buscando precisamente eso: fotografías que se parezcan más a ellas mismas.
¿Cómo comenzó Color Social?
Maca: Color Social nació de nosotros dos y de nuestra vida juntos. Somos esposos, somos fotógrafos y durante muchos años nuestro mundo han sido las bodas.
Fotografiar bodas te enseña muchísimo sobre las relaciones humanas porque no puedes repetir los momentos. Una mamá mirando a su hija antes de salir a la ceremonia, un papá tratando de no llorar, los novios mirándose cuando creen que nadie los está viendo… Si no estabas ahí, se fue.
Con el tiempo entendimos que eso era justamente lo que queríamos seguir fotografiando, no solamente en las bodas sino en todas las etapas de una familia.
¿Y qué buscan las familias que llegan a ustedes?
Maca: Curiosamente, muchas llegan diciendo casi lo mismo: “No queremos las típicas fotos”.
Buscan fotos diferentes, salidas de lo tradicional. No quieren sentirse debajo de unas luces mientras alguien les dice dónde poner la mano, hacia dónde mirar o cuándo sonreír.
Y tampoco quieren verse completamente diferentes después de la edición.
A veces les digo entre risas: “Tranquilos, no les vamos a borrar la cara para suavizarles la piel”.
Nos interesa que una mamá se reconozca. Que dentro de diez años mire esa fotografía y diga: “Así éramos nosotros”.
Arrugas, pecas, gestos, pelos movidos por el viento, niños muertos de la risa… ahí también está la belleza.
Entonces, ¿cómo es una sesión de fotos con ustedes?
Leo: Primero hablamos.
Nos tomamos un café, escuchamos historias, conocemos quién es quién. Nos cuentan cómo se conocieron, cómo llegaron los niños, quién es el más tímido, quién hace reír a todos, qué les gusta hacer juntos.
Porque para fotografiar una relación primero hay que observarla.
Después simplemente dejamos que las cosas sucedan.
No necesitamos que un niño de tres años esté cuarenta minutos mirando una cámara y sonriendo. Eso no tiene ningún sentido.
Que corra. Que juegue. Que abrace a su mamá. Que moleste a su papá. Que explore.
Nosotros sabemos dónde estar.
¿Entonces realmente no hacen poses?
Maca: Hay dirección cuando hace falta, claro. Somos fotógrafos y sabemos que la luz, la composición y el lugar importan muchísimo.
Pero una cosa es dirigir sutilmente y otra completamente diferente es fabricar una relación para una fotografía.
Nos interesa la conexión.
Muchas de nuestras fotos aparecen mientras una pareja recuerda algo, mientras los papás juegan con sus hijos o mientras todos se olvidaron de que nosotros estábamos ahí.
Ahí empiezan a suceder las fotos que más nos gustan.
¿Por qué decidieron crear un spot privado entre las montañas?
Leo: Porque queríamos que el lugar también hablara de nosotros.
Vivimos en la Sabana y amamos este paisaje. Las montañas, el frío, la neblina algunos días, los atardeceres increíbles otros, los árboles, los caminos…
¿Por qué tratar de recrear todo eso dentro de cuatro paredes si lo tenemos aquí?
Nuestro spot es privado precisamente para poder trabajar tranquilos. Una familia puede llegar, caminar, jugar, traer a sus hijos, estar con sus mascotas y vivir la experiencia sin tener veinte sesiones ocurriendo alrededor.
No sentimos que tengamos un “set”.
Tenemos un pedacito de montaña.
Y Colombia hace el resto.
¿Qué pasa con las familias que dicen “nosotros no sabemos posar”?
Maca: Son nuestras favoritas. [Ríe]
De verdad.
Cuando alguien llega diciendo “Maca, nosotros somos malísimos para las fotos”, normalmente pienso: perfecto.
Porque no necesito que sepan posar.
Necesito que sepan quererse.
Lo demás es problema nuestro.
¿También hacen fotografía de maternidad?
Maca: Sí, y nos encanta.
Muchas mujeres llegan buscando fotos de embarazo diferentes, especialmente porque no se sienten identificadas con una sesión tradicional de estudio.
Quieren estar con su pareja, caminar, llevar a su hijo mayor, traer a su perro, ver las montañas, esperar el atardecer…
Para nosotros una sesión de maternidad no tiene que tratar solamente de fotografiar una barriga.
Estamos fotografiando un momento enorme en la historia de una familia.
Hay una pareja esperando a alguien. Tal vez hay un hermano esperando conocerlo. Hay abuelos emocionados. Hay una casa preparándose.
Eso es lo que queremos contar.
¿Las mascotas también pueden participar?
Leo: Por supuesto.
Siempre decimos que acá llega la familia completa.
Perros, gatos… si hace parte de tu familia, hace parte de la historia.
Además, las mascotas son maravillosas para romper cualquier intención de tener una sesión demasiado perfecta. [Ríe]
Y eso nos encanta.
¿Qué hace diferente fotografiar niños?
Maca: Que un niño no está preocupado por salir bien.
Y eso es maravilloso.
Los adultos hemos aprendido a ver una cámara y automáticamente cambiamos: ponemos una sonrisa, acomodamos el cuerpo, pensamos cómo nos vemos.
Un niño simplemente está viviendo.
Por eso cuando nos preguntan por fotografía infantil o fotógrafos de niños en la Sabana, siempre explicamos que nuestro trabajo no consiste en lograr que el niño se comporte para las fotografías.
Es al revés.
Nosotros tenemos que ser suficientemente buenos para fotografiarlo siendo él mismo.
Ustedes vienen de fotografiar bodas. ¿Qué les dejó esa experiencia para trabajar con familias?
Leo: Aprender a anticiparnos.
En una boda empiezas a entender que lo importante puede estar sucediendo al otro lado de donde todo el mundo está mirando.
Eso lo trasladamos completamente a las familias.
Mientras uno fotografía una escena, el otro puede estar viendo al abuelo, al hermano, una mirada entre los papás…
Somos dos fotógrafos y eso también hace parte de nuestra manera de contar.
No buscamos solamente “la foto”.
Buscamos la historia alrededor de esa foto.
Si alguien busca fotógrafos de familia en Bogotá o la Sabana, ¿qué debería tener en cuenta antes de escoger?
Maca: Que mire muchas fotografías.
No solamente las diez mejores de Instagram.
Que vea historias completas y se pregunte: ¿yo quiero verme así?
Hay fotógrafos maravillosos de muchos estilos. Algunos hacen trabajos increíbles en estudio, otros son muy editoriales, otros clásicos.
Nosotros somos naturales.
Si quieres una fotografía perfectamente construida, donde absolutamente todo esté bajo control, probablemente hay otros fotógrafos increíbles para eso.
Pero si quieres recordar cómo tu hijo se reía, cómo te abrazaba, cómo tu pareja te miraba, cómo era tu familia en ese momento y tener las montañas de la Sabana detrás… probablemente vamos a entendernos muy bien.
¿Qué quieren que una familia sienta cuando reciba sus fotografías?
Maca y Leo se miran antes de responder.
Maca: Que recuerden.
Eso es todo.
No queremos que digan solamente: “Qué foto tan bonita”.
Queremos que una imagen les haga recordar qué estaba pasando.
Que dentro de veinte años una mamá pueda mirar una fotografía y casi escuchar otra vez la risa de su hijo.
Porque finalmente eso es lo que hacemos.
Los niños crecen.
Nosotros también cambiamos.
Nuestros papás envejecen.
Las mascotas algún día ya no están.
Y de repente esa tarde aparentemente normal que pasaste entre las montañas con tu familia se convierte en algo invaluable.
Por eso no estamos obsesionados con crear familias perfectas.
Estamos obsesionados con fotografiar familias reales.
Color Social Photography: una mirada nacida en la Sabana
Desde Cundinamarca, Maca y Leo han construido en Color Social Photography una propuesta alrededor de la fotografía natural de bodas, familias, niños y maternidad, llevando la experiencia que durante años desarrollaron fotografiando parejas hacia una forma mucho más íntima de conservar la historia familiar.
Su spot privado entre las montañas, el trabajo de dos fotógrafos durante las sesiones y una filosofía alejada de las poses forzadas hacen que Color Social sea una alternativa especialmente atractiva para quienes buscan fotógrafos de familia en la Sabana de Bogotá, fotografía de niños, sesiones de maternidad y fotos familiares naturales en Colombia.
Quizás la mejor manera de explicar su trabajo sea también la más sencilla:
Maca y Leo no quieren enseñarte cómo posar para una fotografía. Quieren descubrir cómo se ve tu familia cuando se olvida de que está siendo fotografiada.
Conoce más sobre Color Social Photography
Color Social Photography es el proyecto de Maca y Leo, fotógrafos de bodas, familias, niños y maternidad en Bogotá y la Sabana. Sus sesiones se caracterizan por fotografías naturales y espontáneas, con un spot privado rodeado de montañas en Tabio, Cundinamarca.
Website: colorsocialph.com
Instagram: @colorsocialph
Ubicación: Tabio, Cundinamarca – Sabana de Bogotá
Servicios: Fotografía de familias, maternidad, niños, bodas, bautizos, cumpleaños y sesiones navideñas.
Contacto: +57 324 1946698
Sesiones con cita previa.